LIBERTAD AL CAER LA NOCHE
Unas cuarenta lunas después de llorar el pulgar, y, más de ochenta relentes después de guardar el galgo, blanquea austera y triste una anónima villa manchega:
Pero, al caer la noche:
Se entona una canción de rebeldía;
Se desvanece el fantasma del prejuicio;
Y, se desata el instinto proscrito:
Voces que son trueno y sonrisas que son relámpago, descargan el rayo que parte , en dos, el velo de tristeza de la falsa Jerusalén.
Y cal, reja y puerta:
Trasnochado refugio de un rostro sombrío, que, camuflado en su visillo susurraba:
" ¿ Quién es ese ?, ¿ de quién es ?, ¿ adónde va ?... se transforman en puerta abierta que muestra coqueta, joven y risueña, una frescura insultante que dice:
"Quienes sean, de quién sean, de dónde vengan y adónde vayan; ¡ qué más da !"
Escultura viva de esperpento, hermoso crisol de tontos, listos, guapos, feos, frustrados, ilusionados, célibes, promiscuos y comprometidos, arruinados y enriquecidos:
Desgraciados, todos ellos, por su verdad interpretada, y, del primero al último, evadidos en su mentira pretendida.
Irrumpen en el patio como chorro de alegría, al grito unísono y alegre de: " ¡lléname el vaso! "
Es la noche en la que puedes coronar la cima de tu montaña: tanto más alta y encrespada cuanto más profundo y amargo tu vacío
Si eres cojo, tus piernas volarán.
Si eres sordo, tu mente creará otra novena sinfonía y, tu alma, danzará al son de notas inefables.
Si eres ciego - que lo eres -, tus ojos verán, furiosos y sin miedo, el insondable abismo de tu ignorancia.
¡ Están quemando sus ídolos y no es en holocausto !:
La sangre del sacrificio es ahora la de Baco: invención romana para "unos pocos aristócratas", que, esta noche ha sido conquistada por "la plebe", sedienta de redención de su agónico silencio durante siglos impuesto.
Es la hora del nihilismo:
La superación del más irónico y grotesco sarcasmo:
¡ Vivir eternamente más acá de ti mismo !:
Es la hora de vivir más allá de ti mismo: ¡lanzándote al abismo!.
Si no te atreves a lanzarte: ¡ toma zurra hermano !
Toma sangre viva para tu ánimo, mezclada con agua y azúcar, y ... espera:
Ya te arroya ese manantial de ira legítima, ya cantas ya despiertas, ya vibran las gargantas, ya despiertas, ya enamoras, ya estallas...
¡ Ya desgarras el velo de tu falsa y triste Jerusalén !.
...Ahora estás cansado, ya casi amanece; pero, te has liberado:
Un reducto insofocable de humana - siempre humana- rebeldía, te guiña el ojo y te dice:
¡Hasta el mayo que viene!.

